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Antoinette de Mónaco

Tía paterna del príncipe Alberto II

 

 

 

Antoinette Louise Alberte Suzanne Grimaldi nació el 28 de diciembre de 1920 en París (Francia). Fue la primogénita del príncipe Pierre, conde de Polignac, y la princesa Carlota, duquesa de Valentinois e hija del soberano monegasco, Luis II. De no haber tenido hermanos varones, hubiera regido los destinos del pequeño principado, pero en 1923 llegó al mundo su hermano, que subiría al trono como Rainiero III. La infancia de ambos niños no fue muy feliz. "Mi hermana y yo fuimos  criados por una 'nanny'. Recuerdo que no estábamos disponibles para nuestros padres hasta las cinco de la tarde y sólo durante una hora", explicó una vez Rainiero. También Antoinette se refirió al nulo cariño que había recibido, sobre todo, de su madre. "¿Cómo eres tan fea? Hasta mis perros son más guapos que tú", le había dicho a su hija.

 

El matrimonio de los padres de Antoinette, que había sido concertado para garantizar que hubiera sucesión en Mónaco, se fue a pique a mediados de los años 20, pero la pareja no se separó hasta 1933. Los niños quedaron bajo la custodia de su madre y su padre se vio obligado a dejar Mónaco, a donde sólo podía entrar con un permio especial. Pierre de Polignac recurrió a la Justicia francesa , que le reconoció el derecho de estar con sus hijos en vacaciones. Tras una estancia  con su padre, en 1935, Antoinette se negó a verlo nunca más. "Se produjo un incidente grave, después  de diversas discusiones", dijo su abuelo, Luis II.

 

Enamorada de un nazi en la II Guerra Mundial

 

En Mónaco, Antoinette estudió en un colegio de monjas, que la prepararon para convertirse en la esposa de un príncipe o un aristócrata, pero la joven demostró enseguida que, en cuestiones del amor, sólo iba a hacer caso de los dictados de su corazón. Durante la II Guerra Mundial, se enamoró del teniente Winter, miembro del ejército nazi de ocupación, con quien estuvo a punto de casarse. Pero era 1944, se veía cercano el fin de la guerra y la derrota de los alemanes, por lo que el soberano monesgasco, pese a sus simpatías germanófilas, no dio el consentimiento para una boda que disgustaba profundamente a Rainiero, firme defensor del bando aliado.

 

Finalizada la contienda, la joven puso sus ojos en Alexandre Athenase Noghès, un jugador de tenis que alternaba el deporte con la abogacía. Escarmentada por los impedimentos que encontró para su primera relación, Antoinette se fue a vivir con Aleco, como lo llamaban sus íntimos, sin pasar por la vicaría. El primer vástago de la pareja, Elisabeth-Anne, nació el 3 de julio de 1947 y, año y medio después, el 17 de enero de 1949, vino al mundo Christian Louis. En mayo de ese mismo año falleció Luis II y subió al trono Rainiero. Durante los primeros años del reinado de su hermano, Antoinette ejerció las labores de  primera dama, acompañándolo en multitud de actos oficiales y, el 8 de julio de 1951, fue madre por tercera vez cuando nació su última hija, Christine-Alix. El 23 de octubre de ese mismo año se casó con Aleco, el padre de sus tres hijos, pero su unión legal sólo duró tres años, ya que se divorciaron en 1954. Con motivo de su boda, Rainiero III le había otorgado a su hermana el título de baronesa de Massy, nombre que llevaron como apellido sus hijos, hasta entonces Grimaldi.

 

Personaje novelesco a caballo entre el vodevil y el drama, Antoinette fue una mujer intrigante y ambiciosa, capaz de conspirar para apartar a su hermano del trono. Para ello, se alió con uno de los principales opositores políticos del soberano, Jean-Charles Rey, entonces presidente del parlamento monesgasco. Con la excusa de que el Principado pasaba por una etapa económica extremadamente delicada. Rey le propuso a Rainiero que abdicara en su sobrino Christian y se exiliara, dejando a su hermana como regente ya que el heredero aún era menor. Pero el príncipe monegasco no cedió a las presiones y logró reflotar el país convirtiéndolo en paraíso fiscal de grandes fortunas y destino de ricos ociosos que quisieran jugarse los millones en el casino.

 

Desbaratada la conspiración, Antoinette se instaló en la localidad francesa de Éze-sur-Mer, en la Costa Azul, a 10 kilómetros del Principado, desde donde propagó el rumor de que la entonces novia de Rainiero, la actriz francesa Gisèle Pascal, era estéril y no podría darle nunca un heredero. A Antoinette tampoco le gustó el noviazgo de rainiero con la actriz estadounidense Grace Kelly, a la que siempre trató con distancia y frialdad.

 

 

 

Casada en Palacio con su tercer marido

Mientras vivió la princesa Grace, la relación entre Antoinette y su hermano apenas existió. Casada desde diciembre de 1961 con Jean-Charles Rey, su aliado en la conspiración contra Rainiero, la baronesa sólo estaba invitada a asistir a los bailes de gala. Su segundo matrimonio, en el que no tuvo hijos, duró hasta 1974, fecha en que se divorció.

 

El 14 de sepiembre de 1982, Grace Kelly falleció en accidente de coche y Antoinette estuvo al lado de su hermano en unos momentos tan dolorosos. A medida que pasaron los meses, ambos limaron asperezas y volvió a reinar la armonía familiar. A sus 62 años, la baronesa le explicó a su hermano que deseaba contraer su tercer matrimonio con el bailarín británico John Gilpin y su hermano le permitió que se casara en el Salón de los Espejos de palacio. En esta emblemática sala se celebró la boda de la pareja el 28 de julio de 1983, con la presencia del soberano y sus tres hijos, Carolina, Alberto y Estefanía. La felicidad para ambos duró muy poco, ya que Gilpin falleció de un infarto 40 días después del enlace. Abatida, Antoinette regresó a su casa de Éze-sur-Mer y empezó a rodearse de perros y gatos que habían sido abandonados.

 

Su tercera hija, Christine, murió de leucemia

Para su sorpresa, Christian de Massy escribió, en 1986, el libro "Palacio", donde desvelaba las intrigas protagonizadas por su madre para derrocar a Rainiero III. El soberano invitó a su sobrino a abandonar Mónaco y madre e hijo no volvieron a verse ni a hablarse hasta tres años más tarde, en 1989, en el lecho de muerte de Christine, la hermana menor, fallecida por una leucemia.

 

Centrada en su lucha por los derechos de los animales, Antoinette consiguió en 1990 que el parlamento de Mónaco aprobara una ley que permite a los ancianos que viven en residencias tener a su lado a sus mascotas. Para entonces, ella tenía acogidos en el jardín de su mansión a más de 42 perros y 100 gatos. Aunque siempre mantuvo su fama de irascible y excéntrica, Antoinette era ya un personaje venerble e inofensivo, que se mantenía en un segundo plano en los actos a los que asistía con su hermano y sobrinos. Tras la muerte de Rainiero, en el 2005, Alberto y sus hermanas siguieron contando con ella para citas tan emblemáticas como el Baile de la Rosa o el de la Cruz Roja, galas a las que acudía con un vestido cortado siempre por el mismo patrón, aunque en diferentes colores. Convertida en abuela de seis nietos -una de ellas, Melanie, es íntima amiga de Carlota Casiraghi- y decana de los Grimaldi, en enero de 2011 la familia celebró su 90º cumpleaños. Para entonces su salud estaba muy deteriorada y, al poco, la ingresaron en el Hospital Princesa Grace, donde falleció el 18 de marzo. En señal de duelo, las banderas de Mónaco ondearon durante algunos días a media asta.

 
 
 

 

 

 

 

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